Estos son los módulos más habituales, pero las soluciones son infinitas: nos adaptamos a cualquier explotación para resolver los problemas del día a día. Empieza por el que más te apriete y amplía cuando quieras.
Sea cual sea tu explotación, si tiene un problema que se repite, tiene solución. Missio Agro se construye alrededor de tu día a día, no al revés.
Nos adaptamos a lo que trabajes.
El cuaderno de explotación al día y en regla, sin papeleo. Se lo cuentas hablando, como se lo contabas al boli.
Tu asistente en la oficina: las cuentas del día a día, resueltas desde el móvil.
Riega por balance hídrico —según suelo, clima y cultivo—, no a ojo ni por costumbre.
Los corrales, vistos las 24 horas. El sistema mira por ti y te cuenta lo que importa.
El pienso, controlado de principio a fin. El sistema pesa el silo, sigue lo que se echa y pide al proveedor solo cuando toca.
Planifica la campaña y aplica dentro de la ley, sin sustos.
Cuándo vender el grano y cuándo cebar, con criterio de dato y no de corazonada.
Siempre encima. Detecta el problema antes de que lo sea y te avisa a tiempo.
Los módulos de arriba son los más habituales, no el límite. Cada explotación tiene sus propios problemas del día a día — y también tienen solución.
Nos cuentas qué llevas y te proponemos por dónde empezar. Sin compromiso.