Detrás de un aviso claro por WhatsApp hay tres capas trabajando: los sensores que ven la explotación, el cerebro que decide y la ejecución que actúa. Tú solo ves el resultado.
Conectamos lo que ve tu explotación: básculas de silo, estaciones climáticas, sondas de humedad de suelo y cámaras. Trabajamos con hardware de nuestros partners, siempre con datos abiertos — sin ataduras a ningún fabricante.
Toda esa información llega a un mismo cerebro que la interpreta en conjunto —no en gráficas sueltas—, entiende qué está pasando en la explotación y determina la acción adecuada en cada momento. Es la diferencia entre un panel que informa y un operador que decide.
El sistema ejecuta por sí mismo las tareas reversibles —pedir pienso, ajustar un riego, registrar una factura— y te avisa por WhatsApp, en tu idioma, cuando hace falta tu mano o una decisión importante. Nada irreversible ocurre sin tu visto bueno.
El sistema actúa solo en lo que es reversible y de bajo riesgo. Todo lo que compromete dinero, un animal o una cosecha se te consulta antes. Y cada acción queda registrada, para que puedas revisar qué se hizo y por qué en cualquier momento.
Te enseñamos cómo encajaría en lo que ya tienes montado, paso a paso.