Nosotros

Del campo, no de un despacho.

Missio Agro no es una tecnológica que descubrió el campo. Son un agricultor y un ingeniero convencidos de lo mismo: que el sector primario tiene por delante un potencial enorme, y que lo único que le ha faltado es tecnología que hable su idioma.

Cómo empezó

Una plantación de aguacates que necesitaba a alguien supervisándolos todos los días.

Alberto plantó aguacate en Asturias. Es de los cultivos más técnicos que existen: el agua tiene que ir medida al detalle, y hace falta mucha mano de obra. Él además tiene otro trabajo y no tenía la posibilidad de dedicarle tiempo.

La cuenta no salía por ningún lado. Contratar a alguien para que mirase la finca a diario no era rentable a esa escala, y no mirarla significaba regar a ciegas. Lo que hacía falta no era otro panel de gráficas para consultar desde el móvil, sino algo que decidiera y ejecutara solo, y que le avisara únicamente cuando hiciera falta una mano.

Eso no existía en el mercado agrario, pero sí en otros sectores. Alberto llamó a Luis Alarcón de la Lastra, fundador de Missio IA, que llevaba años construyendo exactamente ese tipo de sistemas para empresas. Montaron Missio Agro y empezaron por la finca de Alberto, con el cultivo más exigente que tenía a mano.

“Ya no riegas a ciegas: riegas con datos.”

— Alberto Mencos
Quiénes somos

Un agricultor y un ingeniero.

Alberto Mencos, consejero delegado de Missio Agro
Consejero delegado

Alberto Mencos

Agricultor y ganadero. Piloto comercial.

Alberto gestiona la explotación familiar: cereal, ganado y pistacho en Guadalajara y una plantación de aguacate en Asturias. Además es piloto comercial.

Esa doble vida es el origen de Missio Agro. Una explotación no se puede parar porque tú estés fuera, y contratar a alguien que mire por ti todos los días ni sale a cuenta ni te deja dormir mejor.

Lo que le mueve no es la queja, es lo contrario: está convencido de que el campo español tiene un potencial enorme y todavía sin tocar, y de que lo único que le ha faltado es tecnología que hable su idioma. Esa es la razón de ser de Missio Agro.

GuadalajaraCereal, ganado y pistachoAguacate · AsturiasPiloto comercial
Luis Alarcón de la Lastra, director de tecnología de Missio Agro
Director de tecnología

Luis Alarcón de la Lastra

Fundador de Missio IA.

Luis lleva años construyendo cerebros digitales para empresas: sistemas que conectan todos los datos de un negocio, deciden y ejecutan solos lo que se puede ejecutar solo. Han operado en comercio electrónico, en educación, en gestión inmobiliaria y en servicios profesionales antes de bajar al campo.

La tecnología que mueve Missio Agro no se ha inventado para esta web: es la misma que ya trabaja todos los días en otros sectores, traducida al lenguaje y al criterio de una explotación agraria. Lo que aporta Alberto es lo que no se puede programar — saber qué le importa de verdad a un agricultor y qué es ruido.

Missio IASistemas autónomosArquitectura y producto
Dónde lo probamos primero

Aguacates que se riegan solos.

La primera finca donde Missio Agro se puso a trabajar de verdad fue la nuestra: una plantación de aguacate en Asturias, dos sectores de riego. No se eligió por fácil, sino por lo contrario — el aguacate es de los cultivos más técnicos y exigentes que hay, y el agua tiene que ir medida al detalle.

“Si eres capaz de automatizar el riego en un aguacate, lo más probable es que puedas automatizar cualquier otro cultivo leñoso.”

— Alberto Mencos

Hoy el sistema decide el riego por balance hídrico, lo ejecuta sobre el programador que ya había en campo y manda un parte diario, avisando solo cuando hace falta una mano.

“Ya no riegas a ciegas: riegas con datos.”

— Alberto Mencos
Cómo trabajamos

Primero lo probamos en nuestras propias fincas.

Cada solución se rueda primero en nuestras propias fincas hasta que funciona de verdad. Cuando algo todavía se está construyendo, te lo decimos: preferimos que sepas exactamente en qué punto está antes de que lo pongas en tu explotación.

Y nos adaptamos a lo que trabajes —cebo, extensiva, secano, regadío, caza, olivar— porque el sistema se construye alrededor de tu día a día, no al revés.

Nuestro principio

El dato es tuyo.

Lo decimos porque lo hemos sufrido. Alberto contrató una plataforma de sensores que le cobró el año por adelantado, se lo volvió a cobrar meses después y acabó dándole de baja el servicio con los datos dentro. Y contrató un cuaderno de campo digital que dio de baja igual de rápido.

“Te obligan a sentarte al ordenador a introducir datos. A un agricultor que pasa la semana entera en el tractor le prometen una herramienta que le soluciona la vida, y lo que le dan es más trabajo.”

— Alberto Mencos

Con Missio Agro el dato es abierto, portable y tuyo. Trabajamos con fabricantes de sensores que comparten esa filosofía, y no te atamos a nadie —tampoco a nosotros. El día que quieras irte, te llevas tu información.

Lo que viene

El cuaderno digital deja de ser opcional.

Desde enero de 2027 el cuaderno de explotación es digital y obligatorio. Bien resuelto, es una oportunidad enorme: por primera vez toda la explotación queda registrada y se puede analizar. Mal resuelto, son horas delante de un ordenador que antes se despachaban con un boli. Nuestro objetivo es que se lo cuentes al sistema como se lo contabas al papel —hablando— y que te lleve menos tiempo que antes, no más.

Nuestra misión

El campo alimenta al país y sostiene sus pueblos. Es el sector con más potencial por delante y el que menos tecnología ha recibido.

Durante veinte años la revolución digital ha entrado en la banca, en el comercio, en la logística y en la industria, y ha pasado de largo por las explotaciones agrarias y ganaderas. No porque el agricultor no quiera tecnología —la quiere, y la paga cuando le sirve—, sino porque casi nadie se la ha traído en su idioma: programas pensados desde un despacho, que dan más trabajo del que quitan y acaban de baja a los tres meses.

Mientras tanto, lo que el sector tiene delante es enorme. Los mismos sistemas que hoy deciden solos en una empresa grande pueden llevar el riego de una finca, el pienso de un cebadero, el papeleo de una campaña o la vigilancia de un corral. La diferencia entre una explotación que aprovecha eso y una que no va a marcar la próxima década del campo español.

Missio Agro existe para que esa diferencia no dependa del tamaño de tu explotación. Para poner la mejor tecnología que hay hoy al servicio de quien madruga, y que se note donde importa: menos horas de papeleo, menos agua tirada, menos sustos, más cabeza libre para decidir. Queremos ayudar al sector primario a florecer, explotación a explotación, empezando por las nuestras.

Hablemos de tu explotación.

Nos cuentas qué llevas y te enseñamos, sin compromiso, cómo lo lleva Missio Agro.