Missio Agro lleva la inteligencia de las grandes explotaciones a la tuya. Un cerebro que gestiona el día a día del campo —y actúa por ti— guiado por inteligencia artificial.
Las herramientas del sector le dan al agricultor paneles y gráficas. Missio Agro va un paso más allá: conecta los datos de tu explotación —silos, clima, suelo, cámaras, ganado—, entiende lo que ocurre y decide y ejecuta por ti, avisándote solo cuando hace falta tu mano.
Es la misma idea que mueve a Missio IA —dar a los pequeños la inteligencia de los grandes— aplicada al campo, por quien lo trabaja.
No es solo para cebaderos, fincas de riego o corrales. Missio Agro se adapta a tu explotación —sea la que sea— para resolver los problemas del día a día. Si algo se repite, tiene solución.
Nos adaptamos a lo que trabajes.
Estos son algunos de los módulos más habituales. Funcionan por separado o en conjunto, sobre el hardware que ya tienes en campo — y si necesitas otra cosa, se construye.
Obligatorio desde enero de 2027. El cuaderno CUE/SIEX al día y en regla, sin rellenar formularios: se lo cuentas hablando.
Tu asistente en la oficina. Facturas, IVA y cobros resueltos desde el móvil, por WhatsApp.
Programación por balance hídrico según suelo, clima y cultivo. Ahorro de agua y cuidado de la planta.
Agua en los pilares, montas (posible celo), partos y comportamientos, con partes diarios.
Control de silos, dosificación de pienso y pedido automático al proveedor al llegar al mínimo.
Planifica la campaña y gestiona los fitosanitarios dentro de los límites legales: dosis, plazos y registros.
Apoyo a la decisión de vender el grano o cebar, con seguimiento de precios y sus causas.
Detección temprana de incidencias y aviso inmediato antes de que sean un problema.
Silos, estaciones climáticas, sondas de suelo y cámaras. Hardware de nuestros partners, con datos abiertos.
Interpreta la información de la explotación y determina la acción adecuada en cada momento.
Ejecuta las tareas reversibles por sí mismo y te avisa por WhatsApp cuando hace falta tu intervención.
No lo vendemos antes de usarlo. Cada solución se rueda primero en nuestras propias fincas, hasta que funciona de verdad.
La primera finca donde Missio Agro se puso a trabajar fue la nuestra: una plantación de aguacate en Asturias que hoy se riega sola, sobre el programador que ya había en campo. Se eligió el cultivo más exigente a propósito.
Trabajamos con información abierta y portable. Sin dependencias ni bloqueos: tus datos permanecen bajo tu control en todo momento, y puedes llevártelos cuando quieras.
Un principio, no una promesa comercial: es la base sobre la que está construido el sistema.
Cuéntanos qué gestionas y te enseñamos cómo lo lleva Missio Agro. Sea cual sea tu explotación, sin compromiso.